lunes, 23 de junio de 2008

IKER, IKER, IKER.

Aunque la intensidad de placer que me ha deparado esta victoria no es comparable a la intensidad de la desolación que me asaltó tras el gol de Roberto Baggio en el 94, siempre da gusto cepillarse a los spaguettis. Aunque, por cierto, técnicamente, les hemos eliminado, que no ganado, así que sigue haciendo 88 años que no les derrotamos en partido oficial (sin que esto quiera ser una crítica, quede simplemente como una puntualización).

No tengo nada que decir sobre los lamentables cambios que ha realizado el inútil de Hortaleza, a excepción de que, como de todos es sabido, la ausencia de Torres sobre la moqueta siempre es garantía de éxito, y su presencia, de mal fario y yuyus variados (de hecho, también es de dominio público que el palmarés de Torres cabe en un renglón sobre el que se ha pulsado la tecla "espacio" repetidamente).

Finalmente, si por alguien me alegra la victoria de mis muchachos, incluido el chori Güiza, es por estos cuatro señores que os dejo aquí retratados, para mayor vergüenza de mi blog:





3 comentarios:

sátrapa dijo...

Como no puedo utilizar el manido "yoyalodije" porque precisamente iba en la dirección contraria al resultado de ayer, sólo unas palabras para asumir mi pecado de nula confianza en la suerte hispana y, dado que ha surtido efecto, reiterar mi pesimismo ante Rusia: el Arshavin ese nos hará un cristo.

Eso sí: ¡OLE LOS GÜITOS DE IKER!

sátrapa dijo...

Y por cierto: ¡que se jodan esos 4 jinetes del apocalipsis patrio!

Unknown dijo...

Yo ya lo dije, nos pasabamos por el arco del triunfo a los italianos, se le ha ganado en todo "que no derrotado".

Ahora para continuar hacia la final como dije, me preocupa el exceso de confianza habitual despues de darles a los italianos de su propia medicina.

Y principalmente no me fio de Hiding, que ya nos la jugó, el muy cabrón, con Corea. Nos conoce muy mucho.

By Ruf.